El árbol simboliza las raíces y el dar, el ciclo interminable de la vida. Alrededor de un árbol sano puede crecer un bosque san. Con sus raíces plantadas en lo profundo de la tierra el árbol se nutre y recibe la energía necesaria para mantenerse sano y equilibrado.
Nosotros los humanos necesitamos también estar bien enraizados en la Tierra para realizar nuestros sueños y potenciales. Imitando a los árboles podemos quedarnos quietos en un solo sitio y observar lo que pasa a nuestro alrededor o podemos mover nuestras ramas para que vuelen los pájaros.