La cara detrás de Pony de Troya

Soy Belén Rubio, artista plástica. Para mí, el arte es un refugio y una forma de habitar el mundo. Encuentro mi inspiración en la naturaleza: en caminar, observar y perderme entre sus formas y colores infinitos. De allí nace mi interés por crear piezas que transmitan vitalidad y emoción, y que permitan conectar con lo más profundo de quienes lo contemplan. 

 

Me interesa el arte como un puente entre lo íntimo y lo colectivo, como una manera de preservar la esencia de lo hecho a mano y darle un lugar dentro del lenguaje contemporáneo. El color es protagonista en mi obra: lo concibo como un lenguaje no verbal que refleja estados internos y memorias compartidas, pero también como una marca de identidad latinoamericana, donde la fuerza cromática es expresión de vida, diversidad y arraigo cultural. 

Sobre mi obra

En mi camino artístico he desarrollado colecciones que dialogan con la naturaleza y con la intensidad del color, siempre como fuerzas vitales en mi creación. Trabajo a partir de un mismo punto de origen material: estructuras de alambre galvanizado que voy transformando con pasta para modelar, dando forma a hojas, flores, animales y composiciones orgánicas que cobran vida a traves del detalle y el color.

Soy creadora de Pony de Troya, un proyecto donde estas esculturas encuentran su lugar como piezas únicas, hechas a mano y pensadas para mantener viva la tradición artesanal en diálogo con el arte contemporáneo. Cada obra busca ser más que un objeto: un puente sensible entre lo natural, lo íntimo y lo colectivo.